Proyectos.

Se presentó el Proyecto PIET-R para la "Innovación Agroindustrial del NOA"

La iniciativa involucra a cinco institutos de CONICET, dirigido por la Dra. Alejandra Bertuzzi del INIQUI (Salta) y entre los que se encuentra el CIITeD.


El pasado 27 de abril, en el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) Región NOA del INTA, ubicado en Posta de Hornillos, se llevó a cabo la presentación oficial del proyecto PIET-R “Innovación agroindustrial en el NOA”, una iniciativa financiada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y desarrollada en conjunto por cinco institutos del país. La jornada reunió a una amplia diversidad de actores del sistema científico, académico, productivo y gubernamental, consolidando un espacio de articulación regional clave para el desarrollo territorial.

El encuentro contó con la presencia del decano de la Facultad de Ingeniería de la UNJu, Ing. Luis Alejandro Vargas; la directora del CIITeD (CONICET-UNJu), Dra. Laura Golovanevsky; la directora del proyecto PIET-R, Dra. Alejandra Bertuzzi (INIQUI CONICET-UNSa); el director del GIDANO, Dr. Manuel Lobo junto a su equipo de investigación; el referente de la Agencia de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia, Ing. Luis Bono; y la directora del IPAF NOA, Ing. Gabriela Marta Faggi.

También participaron estudiantes de la Tecnicatura Superior en Cocinas Regionales y Cultura Alimentaria, a cargo de la Ing. Magda Choquevilca (con sede en Tumbaya); alumnos de la Tecnicatura Universitaria en Procesamiento Agroalimentario de la Facultad de Ciencias Agrarias; personal del Ministerio de Producción de la provincia; investigadores y técnicos del CONICET y del INTA; productores de la región vinculados al IPAF NOA, al INTA Humahuaca y a organizaciones como la cooperativa Cauqueva; representantes de la Asociación de Vitivinicultores de la Quebrada; comunidades locales como la del Perchel; y emprendedores agroindustriales de la provincia.

Un proyecto federal con fuerte anclaje territorial

El proyecto presentado forma parte de una convocatoria nacional impulsada por el CONICET durante 2025, orientada a financiar investigaciones multidisciplinarias vinculadas a problemáticas estratégicas del país. En total, se aprobaron 20 iniciativas en todo el territorio nacional.

En este caso, el proyecto integra a instituciones de distintas regiones del país: el CIITeD (Jujuy), el INIQUI (Salta), el CIDCA (La Plata) y el ITPN (CABA), consolidando una red de trabajo colaborativo. Según explicó el Dr. Manuel Lobo “esta convocatoria nos obligó a vincularnos con otras unidades ejecutoras y nos permitió descubrir que muchas de las investigaciones que realizamos son complementarias. Esto abre la posibilidad de compartir recursos, conocimientos y capacidades”.

La iniciativa está orientada al desarrollo de soluciones tecnológicas para el aprovechamiento integral de recursos agroindustriales del NOA, con énfasis en la transformación de materias primas locales como granos andinos, tubérculos y leguminosas.

Innovación, alimentos y materiales biodegradables

Entre los principales objetivos del proyecto se destacan la producción de alimentos procesados con valor agregado y el desarrollo de materiales biodegradables a partir de subproductos agroindustriales. “Trabajamos en la elaboración de alimentos y también en la generación de materiales como macetas o vasos biodegradables, utilizando almidones modificados y proteínas provenientes tanto de alimentos como de sus desechos”, detalló Lobo.

Asimismo, durante la jornada se presentaron avances de investigaciones desarrolladas por el equipo, como fideos elaborados con maíz andino, papas fritas de variedades regionales y masas laminables libres de gluten para la elaboración de empanadas con maíz culli, producto que ya comenzó a transferirse al sector productivo a través de la empresa local Indalif SRL.

En este sentido, el investigador remarcó: “Lo más importante es poder generar nuevos emprendimientos y agregar valor a la producción regional, en el mismo lugar donde se produce la materia prima. Eso permite mejorar la situación económica de las comunidades”.

Trabajo con productores y formación en territorio

Uno de los momentos centrales de la jornada fue la realización de talleres participativos con productores, instituciones y organismos locales, con el objetivo de identificar demandas concretas y promover su integración al proyecto. “Convocamos a productores para conocer sus necesidades y también para informarles que contamos con financiamiento para transformar su producción. La idea es que sean parte activa del proceso”, explicó Lobo.

En paralelo, se desarrollaron actividades de capacitación para estudiantes de la Escuela de Cocina de Tumbaya, quienes elaboraron alimentos utilizando materias primas regionales. Como cierre, se realizó una degustación de empanadas elaboradas con harina de maíz culli —de color morado— desarrolladas por el equipo de investigación y producidas junto a una empresa local.

El proyecto cuenta con un financiamiento de 30 millones de pesos anuales durante dos años, con posibilidad de extensión por un tercer año si se concreta la vinculación con el sector productivo. Para el Dr. Lobo, este logro cobra especial relevancia en el contexto actual: “Hoy prácticamente han desaparecido muchos subsidios para investigación y transferencia, por lo que este financiamiento es fundamental. Es, en muchos casos, la única fuente con la que contamos para sostener nuestras líneas de trabajo”.

La mirada del CIITeD: desafíos del sistema científico

Por su parte, la Dra. Laura Golovanevsky subrayó que este proyecto representa una oportunidad significativa en el actual escenario del sistema científico argentino. “Es la primera vez que el CONICET impulsa esta línea de financiamiento PIET-R, en un contexto donde la Agencia Nacional de Promoción Científica ha reducido considerablemente sus convocatorias. Esto lo convierte en un fondo muy importante”, señaló. Asimismo, explicó que el proyecto requirió una compleja articulación entre unidades ejecutoras de distintos centros científicos del país, lo que implicó un desafío adicional para su formulación.

Golovanevsky también advirtió sobre las dificultades que atraviesa la comunidad científica: “Hay una fuerte reducción del financiamiento, demoras en el ingreso de investigadores al sistema y una disminución en la cantidad de becas. Esto impacta directamente en la capacidad de sostener equipos y líneas de investigación”.

En el caso del CIITeD, indicó que el instituto está conformado por alrededor de 40 integrantes del CONICET y unos 25 investigadores de la universidad, que desarrollan múltiples proyectos en áreas diversas, aunque con recursos limitados.

*Publicado originalmente por prensa de la Facultad de Ingeniería UNJu.